Ser el mejor... ok, pero, ¿para qué?
¿Será esto cierto todavía?
En el pináculo de una sociedad capitalista/consumista, todos estamos educados -por no decir condicionados- a ser el mejor en lo que hagamos. El conflicto en esta línea de pensamiento viene precisamente en que solo puede haber un primer lugar, y para ser el mejor el segundo tercer lugar no significan mucho. Esta competencia eterna puede ser sana hasta cierto punto, pero llevada a los extremos ocasiona en la gente apatía, depresión, stress y muchas otras de esas llamadas 'enfermedades modernas', debido a que no les es posible alcanzar las metas tan altas que solos se han impuesto (o que han dejado que alguien más les imponga).
Desde el punto de vista darwiniano-evolutivo, podemos afirmar que esta modalidad de competencia es parte del proceso natural de separar a los 'aptos' de los 'débiles', y tal vez si siguieramos viviendo en la selva esto sería correcto, pero la realidad es que el modelo de selección natural dejo de aplicarse a los humanos desde que crearon la primera sociedad. Ese es la finalidad de las mismas, ¿o no?
No tiene nada de malo querer ser el mejor en algo: es justo y correcto que alguien quiera explorar sus habilidades particulares para mejorar como persona, pero también es necesario revisar los fines que se persiguen en esa autosuperación: ¿es por necesidad de reafirmación, de aceptación, de reconocimiento o de trascendencia? ¿Que se persigue, la superación personal o la humillación de los demás? La pregunta que deberíamos hacernos es ¿Qué es lo que realmente queremos?
Mi amigo y alegre compadre Niteboy escribió hace poco sobre esto en The Zone (no la dieta, sino el blog) y vale la pena echarle un vistazo.
Yo escribiré sobre The Zone mañana. ;-)












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