La media naranja
Eso funciona a la perfección si tienes pareja, pero ¿qué tal si no es así? Entonces el asunto se convierte en algo feo: es como si fueramos personas incompletas, mitades de algo que no se concretó y por lo tanto algo imperfecto e inmaduro, y cuya mayor preocupación debería ser encontrar lo antes posible su 'otra mitad' antes de que se quede incompleto/a para siempre.
Seguramente estoy exagerando, pero es una de esas maneras en que la sociedad presiona a las personas para estar 'acompañado': los solteros o solteras de más de cierta edad son repudiados (en mayor o menor forma) por otros amigos que ya 'encontraron su mitad'. Y cuando uno se queda sin pareja el primer instinto de muchos es inmediatamente ayudar a encontrar reemplazo.
Afortunadamente esto ya está cambiando y las personas estamos aprendiendo a valorar nuestra individualidad y a valorarnos por lo que somos y no por quién nos acompaña. Si realmente encontramos a alguien especial para compartir nuestras vidas no estamos completando nada, sino creando algo nuevo y más grande.












0 Comentarios:
Publicar un comentario en la entrada
Links a este artículo:
Crear un vínculo
<< Regresar