"Mala suerte"
Un conocido mío -el bastardo no puede decirse mi amigo- se juraba ateo hasta los huesos y no solo no creía en ninguna religión organizada sino que ni siquiera creía en la suerte de ningún tipo, ni buena ni mala. Este cuate sostenía que nosotros mismos nos labramos nuestro destino y que si nos va bien o mal en la vida es gracias o por culpa de nosotros mismos.
No podría yo estar más de acuerdo, especialmente porque a este tipo siempre le salían las cosas mal.
La suerte no es otra cosa que el resultado visible de nuestras acciones y la de los que nos rodean: cuando nos salen las cosas de la manera que queremos (yo no creo en los conceptos de 'bien' o 'mal') es más sencillo que otras cosas salgan de la misma manera. De manera similar, cuando las cosas salen en contra nuestra lo más simple que es las cosas sigan saliendo de esa manera. Simple actitud mental.
No voy a negar que yo mismo he tenido uno de esos días -de hecho acabo de pasar por uno- pero la manera de salir a flote o es ni tirándonos a la desgracia ni quejándonos de nuestra suerte, sino asimilando la situación, encontrando la causa del problema y esforzándonos cambiar nuestra suerte. No es fácil romper esta inercia kármica pero es posible, sobre todo si lo hacemos conscientemente. O como dicen muchos, 'a Dios orando y con el mazo dando'.
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